“Si usted va por el mundo buscando la excelencia, encontrará la excelencia; si va por el mundo buscando problemas, encontrará problemas”. (O´Connor-Seymour).
Existen dos formas de aprender. Una es mediante el esfuerzo y la otra es mediante la diversión. ¿Cuál de ellas elegirías?
Taller de Comunicación
Durante el mes de enero, en la Escuela Europea de Negocios en Murcia estoy impartiendo unas sesiones sobre habilidades directivas y personales con la finalidad de aprender de una forma divertida y dinámica.
La actitud y no la aptitud es lo que determina la altitud de nuestros actos. En esta ocasión tengo la gran suerte de impartir estas enseñanzas a un grupo de alumnos con unas cualidades humanas excepcionales que están haciendo de la experiencia un disfrute y que han elegido claramente la opción de aprender divirtiéndose. Gracias por vuestra actitud.
Quisiera dedicar este artículo a Borja Milans del Bosch, profesor del IE y Coach profesional que ha colaborado conmigo en algunas de las dinámicas y al que le estoy muy agradecido por figurar entre los seguidores de este Blog. Le podéis seguir en www.borjacoach.blogspot.com
He podido encontrar distintas formas de referirse a un mismo asunto. Unos hablan de la rueda de la vida, otros, de una mesa que tiene distintas patas, y los hay quienes, como el profesor S. Covey, nos enseña que el ser humano está compuesto de cuatro dimensiones:
Cuerpo / Mente / Corazón / Espíritu
Es importante cuidar cada una de ellas. Tenemos que dedicar tiempo a nuestro cuerpo, nuestra alimentación, a prevenir enfermedades. También a cultivar la mente a través de una educación continua. Nuestro corazón nos pide que cultivemos las relaciones con otros, que les escuchemos atenta y respetuosamente y que sirvamos a los demás. En lo social está la mayor satisfacción de nuestro corazón. Por último, nuestro espíritu requiere que busquemos la fuente de nuestra necesidad básica de sentido y de las cosas positivas que buscamos en la vida. Coincido con el profesor Covey en la crencia de que esto se encuentra en los principios universales y en las leyes naturales que tienen su origen en Dios.
Debemos tratar de tener un equilibrio en nuestro día a día entre estas cuatro dimensiones, dedicando tiempo y buscando espacios para cada una de ellas, pero es la Navidad un momento excepcional en el año para reflexionar sobre estas cuatro dimensiones, cuidar nuestro cuerpo, cultivar nuestra mente, procurar unas relaciones sociales satisfactorias y encontrar momentos de reflexión para conectar con nuestra dimensión espiritual.
Te invito a que pongas en práctica este consejo y te deseo una Feliz Navidad.
Quiero dedicar este artículo a mi amigo y compañero de clase Ernesto Sese, quien, además de ser una gran persona, se dedica, a través de su empresa "pidete mas", a intentar hacer un mundo mejor aportando su granito de arena formando equipos de venta. El ha querido compartir el sigiente video musical con todos vosotros.
Hoy sonmuchas las personas atenazadas por la sensación de miedo. Miedo al futuro. Se sienten vulnerables en su puesto de trabajo. Temen perder su empleo, si es que no lo han perdido ya, y los medios para sustentar a su familia. Esta vulnerabilidad suele alimentar la resignación a una vida sin riesgos y a proyectar nuestra propia responsabilidad en las acciones de los demás, culpándoles de lo que nos sucede y viviendo una vida de constante queja.
La responsabilidad de lo que nos sucede está en nosotros mismos, no en los demás. En la mayoría de las ocasiones, la falta de acción tiene que ver con nuestros propios miedos y la mejor forma de vencer los miedos es enfrentarse a ellos.
Yo tenía verdadero pánico a hablar en público y descubrí que la única forma de vencerlo era enfrentándome a él y hablando en público tantas veces como oportunidades tuviera.
Con mi amigo Fernando en Guadalajara
Quiero dedicar este artículo a mi amigo Fernando Gonzalo, seguidor de este blog y gran persona, que ha tenido la valentía de, tras pasar una temporada por el desempleo, enfrentarse al miedo y la próxima semana abrirá un nuevo negocio en Guadalajara.
Recuerda: No culpes a los demás de lo que te sucede. Pasa a la acción y vence tus miedos enfrentándote a ellos.
Cuando faltan ocho días para que este blog cumpla sus primeros tres meses de vida ya se han superado el millar de visitas y cuenta con dieciocho seguidores.
GRACIAS a todos los que lo hacéis posible día a día. Espero poder seguir aportando mi granito de arena a vuestro desarrollo personal.
Un hombre decidió visitar a un maestro para rogarle que lo aceptara como discípulo. Cuando llegó a su casa, fue recibido por el asistente del mentor, que le dijo:
·El maestro me ha pedido que contestes a las preguntas que hay en esta lista, de acuerdo a tus conocimientos.
Como el visitante era un hombre muy instruido, respondió a las preguntas con facilidad, sin que ninguna le resultase demasiado complicada. Terminado de responder el cuestionario, el asistente salió de la estancia. Una hora después regresó y dijo:
·El maestro me ha pedido que te comunique que has demostrado una gran erudición y que por ese motivo te aceptará como discípulo dentro de un año.
El hombre se sintió muy halagado, pero un poco triste porque faltaba un año para ser enseñado por el maestro. Dijo:
·Pero si he contestado acertadamente a todas las preguntas y he de regresar dentro de un año, ¿cuál hubiera sido el plazo de no haber respondido correctamente?
·¡Ah! En ese caso –repuso el asistente-, el maestro te habría aceptado hoy mismo como discípulo; pero es obvio que necesitas al menos un año para liberarte de la carga de muchos conocimientos inútiles que llevas contigo.
Tantas cosas hemos introducido en una maleta para emprender un viaje, que al final nos damos cuenta de que no nos caben las verdaderamente esenciales. Entonces no le queda a uno más remedio que hacer limpieza y dejar fuera todo lo accesorio. La mente tiene mucho que arrojar por la borda, para recuperar su brillo y su prístina pureza. No es fácil deshacerse de muchas cosas a las que nos aferramos y que, sin embargo, no hacen otra cosa que distorsionar la mente y mermar sus capacidades.
Descubrí no hace mucho, una frase que me gustaría compartir. El autor, John Holt, trataba de explicar por qué fallan los niños y dice así:
“Destruimos esa capacidad, sobre todo, metiéndoles miedo: miedo a no cumplir con lo que otros esperan de ellos, a desagradar, a cometer equivocaciones, a fracasar y a ser malos. Así conseguimos que no se atrevan a correr riesgos, que no hagan experimentos, que no se aventuren en lo dificil y lo desconocido(...); usamos esos temores para manipularlos y para conseguir que hagan lo que nosotros queremos (…) y nos parece ideal el niño “bueno”, que es el que tiene tanto miedo de nosotros que hará siempre todo lo que queramos, sin darnos a entender nunca que es el miedo que nos tiene lo que le fuerza a hacerlo.”
Quiero dedicar este artículo a Miguel Ángel Zafrilla, buen amigo y mejor padre, quien me enseñó el vídeo que a continuación comparto.
El cerebro humano está dividido en dos partes claramente diferenciadas y separadas físicamente entre sí casi totalmente. Cada hemisferio procesa la información de forma diferente, piensa en cosas distintas, se interesa por cosas distintas e incluso tiene diferentes personalidades.
Nuestro hemisferio izquierdo piensa de forma racional, analítica, lógica y reflexiva mientras que nuestro hemisferio derecho piensa de manera emocional, artística, musical y creativa.
Trabajando en el desarrollo del hemisferio cerebral derecho.
Todos tenemos una herramienta creativa básica que es NUESTRO HEMISFERIO DERECHO. Es el que “ve” cosas. En el otro lado, nuestro hemisferio izquierdo ha estado trabajando desde que éramos niños para restringir la capacidad de percepción que posee el hemisferio cerebral derecho.
Una forma excelente de trabajar la creatividad y liberar el potencial de nuestro hemisferio derecho es mediante el dibujo. Dibujar ideas, plasmar nuestras metas, nuestros objetivos en dibujos nos permite por un lado desengrasar nuestro cerebro derecho y por otro lado que, al visualizarlas, se encuentren mas cerca del alcance de nuestra mano.
Cierre de la jornada.
Ayer, bajo el título de “Sesión de Coaching Profesional”, tuve la oportunidad de compartir con los alumnos de la Escuela Europea de Negocios de Murcia una tarde en la que realizamos distintas dinámicas cuya finalidad era tomar conciencia del potencial que reside en nuestro hemisferio cerebral derecho.
Quiero dedicar este artículo a los alumnos del MBA de EEN que mostraron una actitud participativa en todo momento y en especial a Ana Martínez, Directora de EEN en Murcia, por confiar en mí.