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miércoles, 26 de febrero de 2014

GRUPOS BRILLANTES, EQUIPOS FASCINANTES

Inspirado en uno de los libros de obligada lectura escrito por el Psicólogo Brasileño Augusto Cury con el título “Padres brillantes, maestros fascinantes”, y con base en mi experiencia de muchos años de dedicación con Equipos de Trabajo pertenecientes a empresas y colegios, quiero compartir contigo algunas reflexiones sobre lo que considero que son aquellas características que hacen que un grupo brillante de personas pase a ser un EQUIPO FASCINANTE. Conseguir ese cambio es mi trabajo, es mi bandera y a él dedico mi esfuerzo cada día:

1º TIENEN UN OBJETIVO COMÚN: Los grupos brillantes saben que tienen que avanzar para sobrevivir. Los EUIPOS FASCINANTES son aquellos que saben por lo que trabajan y tienen un objetivo consensuado, medible, retador, alcanzable, concreto, temporalizado y alineado con los intereses particulares de cada miembro.

2ª CONOCEN EL SENTIDO DE SU EXISTENCIA: Los grupos brillantes intuyen que juntos pueden conseguir mejores resultados. Los EQUIPOS FASCINANTES saben definir perfectamente para qué existen, cuál es la necesidad que cubren y qué es aquello que les hace imprescindibles.

3º CIMENTAN SU TRABAJO EN SUS VALORES: Los equipos brillantes toman decisiones lógicas, razonadas y en ocasiones subjetivas. En EQUIPOS FASCINANTES sus miembros ponen el foco en aquellos valores que les unen y sus actos y decisiones están guiados por la coherencia con los mismos y el sentido de transcendencia de sus trabajos.

4º TRABAJAN POR PROYECTOS: Los equipos brillantes organizan el trabajo de los miembros de su organización: Los EQUIPOS FASCINANTES son generadores de otros proyectos y saben delegar la consecución de objetivos menores y ponerlos en manos de otros. Utilizan este método como estrategia para alcanzar sus fines.

5º SE SIRVEN DE SUS DIFERENCIAS: Los equipos brillantes utilizan sus diferencias para repartir tareas. En los EQUIPOS FASCINANTES coexisten distintos tipos de personalidades complementarias que no solo se aceptan, sino que se consideran necesarios. Sus miembros no se empeñan en imponer su criterio y practican la escucha activa. La diferencia, puesta en valor, no suma sino que multiplica.

6º SON FLEXIBLES: Los equipos brillantes realizan sus tareas de forma efectiva. Los EQUIPOS FASCINANTES son aquellos que rotan constantemente sus roles y tareas para, de esta forma, tener una visión global y sistémica de su cometido. En ellos existe un equilibrio entre lo que se da y lo que se recibe y trabajan desde la interdependencia.

7º TRABAJAN DESDE LA CONFIANZA: Los equipos brillantes gestionan desde el control y la vigilancia, perdiendo en ocasiones el foco en sus tareas. Los EQUIPOS FASCINANTES trabajan desde la confianza, lo que facilita a cada uno de sus miembros poner foco y atención en su propio cometido, confiando en que todas las piezas encajarán. En ellos no existe el miedo a opinar ni a preguntar.

8º PARA ELLOS NO EXISTE EL FRACASO SINO EL APRENDIZAJE: Los equipos brillantes buscan la perfección, y al ser esta utópica en ocasiones se desmotivan, se sienten frustrados y caen en el resentimiento. Los EQUIPOS FASCINANTES tratan de hacerlo lo mejor posible y conciben el error como una oportunidad de aprendizaje y crecimiento. Lo importante para ellos no es la meta, sino el camino.

9º SIENTEN ORGULLO DE PERTENENCIA: Los equipos brillantes luchan por conseguir sus objetivos. Los EQUIPOS FASCINANTES se sienten los mejores, se saben con derecho a formar parte de su organización, celebran sus éxitos, defienden sus colores y se comprometen de forma leal con su organización.

10º En resumen son aquellos que trabajan desde  EL AMOR: Los miembros de un equipo brillante se respetan. Los miembros de los EQUIPOS FASCINANTES actúan desde el amor por el otro. Se dan al otro desinteresadamente y quieren lo mejor para el otro, obteniendo de esta forma lo mejor también para si mismos.

Y ahora te toca pensar un poco… ¿A qué equipos perteneces o has pertenecido? ¿Cómo se viven las cualidades de estos equipos fascinantes en ellos? ¿Qué resultados obtienen o han obtenido?

Quiero dedicar este artículo a Sor Asunción, directora del Colegio Sagrado Corazón de Jesús de la Calle Valderribas de Madrid por su determinación, su fe y por haber sido capaz de transformar todo un colegio depositando su confianza y su amor, no solo en su equipo, sino en todos los que la rodeamos. Gracias por tu ejemplo.

Te dejo con un genial anuncio para, más allá de la publicidad, provocar tu reflexión sobre el trabajo en equipo…

miércoles, 13 de noviembre de 2013

DIME A QUÉ EQUIPOS PERTENECES Y TE DIRÉ QUIÉN ERES

Un miembro de un equipo de trabajo decidió no continuar perteneciendo al equipo sin previo aviso. Pasados unos días, el director del equipo decidió visitarle para lo que se desplazó hasta su casa. Era una noche muy fría y el inquilino le recibió y le invitó a sentarse frente a la chimenea donde ardía un brillante y acogedor fuego. Contemplaban ambos en silencio la escena cuando el líder seleccionó una de las brasas más incandescentes y la separó del resto, se acomodó en la silla y permaneció callado. En poco tiempo, lo que era toda una maravilla de luz y color pasó a ser un pedazo de madera muerta, oscura y recubierta de cenizas. La escena discurría en el más absoluto silencio y ambos contemplaban lo que ocurría cuando el líder decidió levantarse para marcharse, pero antes incorporó nuevamente el ascua al fuego que, casi de inmediato, volvió a encenderse alimentado por el calor y la luz de las brasas ardientes en torno a él.  El anfitrión de la casa, antes de que se marchase el líder del equipo le dijo: Gracias por tu visita y por tu hermoso mensaje. Muy pronto estaré de vuelta en el equipo.

Escuché la reflexión que da título a este post a un profesor de un colegio en el que impartía una jornada de lanzamiento de un equipo de trabajo. Algo de razón no le falta, pues no dejamos de ser órganos de los equipos a los que pertenecemos y por tanto formamos parte de ellos hasta tal punto que el equipo no sería el mismo sin nosotros ni nosotros seríamos lo mismo sin el equipo. Nuestro comportamiento, creencias, juicios, valores, emocionalidad y presencia hace que influyamos en los demás, al igual que los demás influyen en nosotros.

Desde un enfoque sistémico, aunque no lo sepas, e incluso aunque no lo quieras, formas parte de muchos equipos, tantos como a los sistemas a los que perteneces (familia, trabajo, vecindario, amigos, sociedad, etc…)

Te sugiero que le eches un vistazo a este video que pone el foco en uno de nuestros principales sistemas…


Y ahora te toca pensar un poco… ¿A qué sistemas perteneces? ¿Cómo influyes con tu comportamiento en los mismos? ¿Qué responsabilidad tienes en lo que acontece en ese sistema? ¿Cómo funcionaría ese sistema si modificas tu conducta dentro del mismo? ¿Qué puedes hacer? ¿Qué vas a hacer? ¿Cuándo?

Quiero dedicar este artículo a mi amigo Juan Gadeo, con quien he tenido la suerte de impartir, en beneficio de una ONG, sesiones de Coaching Sistémico de Equipos y que pronto incrementará su equipo/sistema familiar.