martes, 30 de abril de 2013

EL MIEDO MUERE CUANDO APARECE LA CONFIANZA

Dice un proverbio sufí: “El miedo llamó a la puerta, salió la confianza y cuando abrió ya no había nadie”.

Escuchaba hace unos días la noticia de la muerte de dos montañeros sepultados por un alud que les sorprendió cuando transitaban por la cara norte de la Sierra del Cadí, quedando sepultados por una capa de nieve de más de un metro de espesor. Lo primero que me vino a la mente fue la excepcional conferencia a la que la tuve suerte de asistir hace unos meses en la que Cathy O´Dowd, la primera mujer que escaló el monte Everest por ambas caras, narraba su experiencia.

Cathy tuvo que superar numerosos obstáculos desde el principio. Comenzando por el inicial escepticismo por parte de la comunidad al hecho de que una mujer pudiera superar ese reto y de cómo la dejaron embarcarse en la aventura para que se consumara el fracaso, pasando por problemas físicos, de material y climatológicos. Cada vez que montaban un campamento base tenían que regresar para aprovisionarse, volver a subir y, desde allí, montar el siguiente. Vieron cómo morían otros excursionistas justo cuando les quedaba un solo día para alcanzar la cumbre.  
Con Cathy O´Dowd

Pero si todo lo anterior fue difícil, Cathy destacaba como la mayor de las dificultades no estaba en el aspecto físico, ni en el material, ni tampoco en la climatología… por encima de todos ellos se encontraba la confianza en las personas que le rodeaban y la confianza en ella misma. El equipo que finalmente alzó la cima había decidido que confiaban en ellos mismos y en sus posibilidades y sabían que juntos lo conseguirían.

Y es que tu capacidad para intervenir en el mundo depende de la confianza en ti mismo, en las personas que te rodean e incluso en el mundo que habitas. Confiar o no confiar es un acto de fe, es un juicio que te haces, una declaración por la que decides que confias y este juicio se basa a su vez en otros tres juicios:
-          La Sinceridad: Confias o desconfias en otro en la medida que consideras que es sincero o no lo es.
-          La Competencia: Confias en otro en la medida que lo consideras competente para cumplir aquello con lo que se ha comprometido.
-          La Credibilidad: Confias en otro en la medida que tus antecedentes confirman que puedes confiar en esa persona.

Rodearte de personas sinceras, competentes y con las que tengas un histórico de relaciones que te hagan enjuiciarlas con la suficiente credibilidad no solo te puede ayudar a conseguir tus metas, sino que determinará en gran medida la confianza que tengas en ti mismo.

Y ahora te toca pensar un poco… ¿De qué personas te rodeas?. ¿Cuánto confías en ellas?. ¿Cuánto de sincero eres con ellos?. ¿Cómo cumples con lo que te comprometes?. ¿Les has hablado de hasta dónde te puedes comprometer?. ¿Cuánto confías en ti?.

Quiero dedicar este Post a mi amiga Domi, quien además de ser una gran profesional y de inspirarme ayer para lo que hoy escribo, es una muy buena amiga y una luchadora que ha decidido que la confianza abra la puerta de todo su potencial y de esa forma encuentre que al abrir el miedo ya se fue.

miércoles, 6 de marzo de 2013

LA GESTIÓN DE LAS EMOCIONES, UN ASUNTO VITAL

Movido por la conversación que tuve ayer con mi tía María quiero hablarte hoy de cómo actúa el estrés en nuestro organismo. Y es que recientemente he tenido la suerte de asistir a uno de los talleres de introducción a lo que se conoce como MBSR o Mindfullness Base Stress Reduction y quiero compartir contigo algunos de los conocimientos allí adquiridos.

La investigación médica ha demostrado que el estrés transforma químicamente tu cuerpo elevando los índices de acidez en tu organismo. ¿Y qué tiene que ver esto contigo?. Pues resulta que la acidez de tu organismo hace que cada una de las células de las que estas compuesto tenga dificultades para su regeneración y por tanto aumenta la probabilidad de que se produzcan disfunciones en este proceso y que termines desarrollando el tan temido y letal cáncer en la parte más débil de tu cuerpo.

La medicina occidental concebía el cuerpo y la mente como dos ámbitos totalmente distintos, separados e independientes. Hoy en día, los avances médicos están demostrando la estrecha relación entre nuestros pensamientos y las enfermedades. De esta forma, ya no solo hablamos de causas genéticas sino que se puede afirmar con rotundidad que las emociones negativas mantenidas en el tiempo, y entre ellas el estrés, son una de las principales causas de la aparición del cáncer.

Siendo esto así, la gestión de las emociones se convierte en un asunto vital. Parar la mente con la práctica de la meditación, el deporte, las aficiones, respirar de forma adecuada, descansar con calidad en el sueño y una adecuada alimentación son algunos consejos que deberíamos tener presentes en nuestro día a día. Como ya te he hablado en otras ocasiones del control mental, hoy quiero compartir contigo algún truco para corregir la acidez con nuestra alimentación. Échale un vistazo a esta tabla:

Tabla de alimentos alcalinos y ácidos
Existen estudios médicos que demuestran cómo ingerir una  dieta compuesta por el 80% de alimentos alcalinos y el 20% de alimentos ácidos consigue invertir procesos cancerígenos hasta su completa eliminación.

¿Qué tal si empiezas a cuidar tu alimentación?. Dedico este post a mi tía María por seguir el Blog y animarme a continuar con él, y con la esperanza de que la información que aquí aporto le sea de utilidad a ella y a todos los que me seguís.

lunes, 14 de enero de 2013

LA NOCHE OSCURA DEL AÑO 2013

Comienza un nuevo año y es tiempo de buenos propósitos. Buenos propósitos que este año, más que nunca, tienen especial importancia. Y es que a pesar de todo lo que sucede en nuestro entorno, a pesar de la situación económica, de la situación política, social y global; a pesar de todos esos nubarrones que se ciernen sobre nosotros, seguimos siendo responsables en un altísimo porcentaje de lo que nos acontece.

Muchas personas atraviesan hoy por una crisis de identidad que les conduce directamente a un nuevo estado lleno de dudas y confusión. Sea cual sea la situación en la que te encuentres, te invito a que no te rindas y que afrontes la situación como un reto, como una oportunidad.

Muchos místicos, en su camino para encontrarse con Dios, se han referido a un período de confusión, tristeza, miedo y soledad al que han denominado “la noche oscura del alma”. Te recomiendo la lectura del libro del Dr. Mario Alonso Puig titulado “Reinventarse” en el que, entre otros, habla de este estado de hundimiento en el que el ser humano se siente perdido y le cuesta pensar con claridad, en que la ansiedad, el miedo o la desesperanza hacen su aparición. Es una especie de llamada al conformismo y a la resignación que nos conducen a creer que la transformación personal es imposible.

Es en esta situación donde se hace imprescindible tomar conciencia de la situación por la que estamos atravesando y poner todo de nuestra parte para experimentar una mayor energía y vitalidad, cuidando las cuatro dimensiones del ser humano: física, mental, social y espiritual. Algunos consejos:          
  •  Cuida tu postura corporal. Hombros caídos, espalda encogida, pecho retraído, caras tristes, tono de voz apagado y demás, son leídos por el cerebro como una derrota. Nuestro cuerpo habla por nosotros. Haz que luzca el entusiasmo, la pasión, la vitalidad.
  •  Duerme al menos 7 horas diarias.
  •  Haz ejercicio al menos 5 días a la semana durante media hora.
  •  Practica la meditación durante al menos diez minutos un par de veces al día. Para empezar será suficiente con que cierres los ojos y centres toda tu atención en la respiración.
  •  Comparte tus inquietudes con tus amigos, con tu familia y con la gente que te aprecia.
  • Valora lo que te está sucediendo como una oportunidad.
  • Toma conciencia de lo que te dices y busca todo lo extraordinario y lo bueno que tiene esta situación y cómo puedes colaborar aún más en tu proceso de transformación.
Conferencia Inaugural Curso de Desarrollo y Gestión del Cambio
Presidida por el Embajador de España en Andorra
Quiero dedicar este artículo a Borja Álvarez a quien tuve la suerte de conocer en Andorra durante el curso sobre desarrollo y gestión del cambio en la educación que tuve la suerte de impartir y al que Borja asistía como miembro de la Consejería de Educación de la Embajada de España en Andorra. ¡Gracias Borja!, por animarme a seguir publicando post en el blog.

viernes, 30 de noviembre de 2012

LA ZONA DE CONFORT

El diccionario de la Real Academia Española define “confort” como aquello que produce bienestar y comodidades. Nuestra zona de confort es aquella desde donde nos encontramos en estado de bienestar y cómodos. Tomar conciencia de que esa zona existe y ser capaz de identificar cuál es la mía puede ser clave en nuestro desarrollo personal. Y esto es así porque en esta zona de confort no existe el aprendizaje ni los resultados cambian. Si todos los días haces lo mismo, el resultado que obtendrás será siempre el mismo.


Quiero compartir contigo la historia de mi amigo Fernando Valdivieso, uno de los mejores comerciales con quien he topado en mi experiencia profesional. Fernando decidió, hace un par de años, dejar su prolífica vida de comercial en España para regresar a su País, Ecuador. Decidió así dejar atrás su zona de confort para aventurarse en lo desconocido. Con él he cruzado varios e.mail animándole en su aventura y mostrándole mi admiración. Hoy me ha escrito un e.mail en el que me cuenta:

 Cerré definitivamente mi oficina de coches, el servicio no fue aceptado por el público y no lo entendían muy bien. Así que, saldría adelante si esperaba mucho tiempo y gastaba mucho en publicidad, no estuve dispuesto a este riesgo. Acepté un cargo de Jefe de repuestos en un distribuidor de motos, un trabajo digno pero con  muy poca remuneración. Al regresar de Manta, ciudad donde se encuentra el almacén central, a Cuenca, recibí una llamada del jefe y acudí, me solicitó que le ayude con un negocio en Perú, así que, me encuentro en Perú y viviendo en un hotel modesto pero muy limpio y cómodo en el centro de Lima. Para mi es toda una aventura porque no conocía Lima. Ayer regresé de Iquitos, un lugar en la misma selva del amazonas, fui a conocer un local para uno de sus negocios... increíble... un lugar extraño y mágico, es otro mundo y uno se siente como en la India o la China… Te contaré más cosas más adelante y te mando un abrazo”.
Café Restaurante Los Syris en Quito
Fernando también me contaba que esto le viene de familia, y me contaba esta historia de una tía suya:

Si tú crees que yo tengo coraje para salir, espera que te cuente lo que ha realizado una Tía mía. Ella tiene 77 años, viuda y solo le queda vivo un nieto de 4 años. Su nuera de 27 añitos y ella planificaron abrir una panadería en Quito. La panadería se instalaría en la entreplanta de un edificio de oficinas, pero nos encontramos que el peso de la maquinaría era superior al soporte del suelo. En tan solo 24 horas, el proyecto se transformó en una cafetería. Trabajamos en esa dirección y en solo 90 días, Café Los Shyris, está funcionando. Nos pusimos como objetivo facturar 300 USD diarios como previsión de ventas. Logramos las ventas de 289 USD al 4º día. Hemos cambiado el objetivo de 300 USD diarios a 600 USD para tener una comparativa de esfuerzo versus resultados. Todo esto ocurrió hace algún tiempo, ahora, tiene 32 comensales que almuerzan fijos en la cafetería, finalmente se ha reconvertido en un restaurante de comida casera de alta calidad. Los sábados atiende a empleados de empresas que desean un lugar privado para sus descansos y hambrunas. ¡!! INCREIBLE….QUE HUEVOS TIENE MI TIA…!!!

¿Salir de la Zona de Confort, Resiliencia, adaptación al cambio, huevos..? Recuerda que si todos los días haces lo mismo, siempre obtendrás los mismos resultados. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez?

Este post va para mi amigo Fernando con un fuerte abrazo y mucho ánimo.

viernes, 26 de octubre de 2012

EL SECRETO DE LA FELICIDAD


Hoy quiero compartir con vosotros un hermoso cuento que leí en “El Alquimista” de Paolo Coelho, que me marcó profundamente y que dice así:

Un empresario envió a su hijo a aprender el secreto de la felicidad junto al hombre más sabio del mundo. El joven anduvo durante cuarenta días por el desierto antes de llegar a un hermoso palacio, en la cima de una montaña. En él vivía el sabio que estaba buscando.

Sin embargo, en vez de encontrar a un hombre santo, nuestro héroe entró en una sala en la que tenía una frenética actividad: mercaderes entrando y saliendo, charlatanes gesticulando en las esquinas, una pequeña orquestando interpretando suaves melodías, y una gran mesa con los manjares más suculentos de la región. El sabio hablaba con unos y otros y el joven tuvo que esperar durante horas antes de que le llegara su turno.

El sabio escuchó atentamente al joven mientras éste le explicaba el motivo de su visita, pero le dijo que ahora  no tenía tiempo para revelarle el secreto de la felicidad. Y le sugirió que diese un paseo por palacio y que volviese dos horas más tarde. “No obstante, quiero pediros un favor”, añadió el sabio, entregando al joven una cucharilla en la que vertió dos gotas de aceite. “Durante el paseo, debe sostener esta cucharilla con la mano, procurando no derramar la aceite”.

El joven empezó a subir y a bajar las escaleras de palacio, sin apartar la mirada de la cuchara. Al cabo de dos horas se presentó de nuevo ante el sabio. Éste le preguntó: “ ¿Habeis visto los tapices persas que cuelgan de las paredes de los salones? ¿Habeis visto el parque que los maestros jardineros han tardado diez años en crear? ¿Ha admirado los magníficos pergaminos de mi biblioteca?”.  Confuso, el joven confesó que no había visto nada. Su atención estaba centrada en no derramar las gotas de aceite que el sabio le había confiado.

Bueno, ahora vuelve otra vez para conocer las maravillas de mi universo-le dijo el sabio-. No puedes fiarte de un hombre si no conoces el lugar en que vive”. Más tranquilo ahora, el joven volvió a pasearse por el palacio con la cuchara en la mano, pero prestando atención a todas las obras de arte que colgaban de paredes y techos. Contempló los jardines, las montañas de los alrededores, la delicadeza de las flores, el refinamiento con el que cada obra de arte había sido colocada. De nuevo con el sabio, le contó con todo lujo de detalles lo que había visto.“Pero ¿dónde están las dos gotas de aceite que te confié?”, preguntó el sabio. El joven mirando la cucharilla, descubrió que las había derramado.

“Pues bien”, dijo el de los sabio, “éste es el único consejo que tengo que darte: el secreto de la felicidad consiste en mirar todas las maravillas del mundo, pero sin olvidar nunca las dos gotas de aceite de la cucharilla”.

Quiero dedicar este post a mi buen amigo Jesús Escribano quien, no solo conoce el secreto de la felicidad, sino que además tiene la virtud de contagiarlo a todo aquel con quien se cruza en su camino.